lunes, 12 de diciembre de 2011

Comer, beber y la competencia motriz

(Fragmento del artículo Essen und Trinken de Maren Asmussen y Stefan Knobel, aparecido en la revista lebensqualität 03/2011; adaptado y traducido del alemán al español por Mercedes Fernández Doblado.)

[...] Para poder comer y beber, el ser humano ha de ser capaz de organizar su peso y el movimiento de su propio cuerpo. Para poder hacerlo necesita unas determinadas competencias y capacidades... que no siempre son fáciles de describir. Gracias a la aproximación experimental en primera persona ("first person perspective") de Kinaesthetics, podemos analizar y entender en nosotros mismos qué implica comer y beber. [...]

Aprender a comer y a beber:
Comer y beber son, como todas las demás actividades, algo que se aprende. Pero no es algo que se aprende una vez y ya está, sino que continuamente se está practicando y adaptando, y por tanto "aprendiendo": se aprende a realizar de una forma más diferenciada. 
Poco después del nacimiento el bebé comienza a succionar del pecho y a deglutir la leche materna. Esta capacidad tan básica para deglutir, ya la adquirió durante la etapa fetal en el seno materno. Una vez el bebé ya ha nacido, es muy importante cómo se le ayuda y facilita la deglución: esta situación es totalmente diferente a la que conoce, ya que ahora deglutir significa hacerlo "bajo el efecto de la gravedad". 

Si el bebé se tiene que esforzar mucho para beber, entonces se puede atragantar o que trague mucho aire. La madre y el bebé aprenden a organizar las actividades de alimentación de una forma más diferenciada, y a considerarlas desde el punto de vista de un movimiento corporal global (puesto que deglutir es mucho más que simplemente unas la contracción de determinadas estructuras anatómicas).

Cuando una persona no puede organizar por sí mismo el acto de comer y de beber, entonces necesita que otra persone le ayude a realizarlo. La mejor forma de ayudar a otra persona a comer y a beber, es intentar entender en uno mismo qué es lo que necesito para realizar esta actividad.
Para entenderlo me puedo plantear el siguiente tipo de preguntas:
- ¿Qué sentidos necesito usar para llevarme el alimento a la boca?
- ¿Qué es lo que siento a cerca de la relación de la lengua con el paladar?
- ¿Cómo utilizo mi mandíbula? 
- ¿Qué percibo si sólo mastico por un lado?
- ¿Qué relación existe entre los movimientos de la cabeza, del tronco y de la pelvis para deglutir?
- ¿De qué forma transporto el alimento en la boca, antes de disparar el reflejo de deglución?
- ¿Qué competencias necesito para poder comer tumbado? ¿Y sentado?
- ¿De qué forma organizo las fuerzas de tirar-empujar durante el acto de la deglución?
- ¿De qué forma adapto mi posición para poder llevar el alimento a la boca, formar el bolo y deglutirlo?
- ¿Qué cambia si como el alimento con los dedos?
- ¿Qué superficie de apoyo tengo/necesito durante la comida?

Comer tumbado o comer sentado exige competencias motrices y habilidades muy diferentes. Experimentarlas en mi propio cuerpo me ayudará a entender qué se necesita en cada caso, y sólo así podré ayudar a otra persona a que coma y beba en una determinada posición.